Ingredientes:
Avena: 1½ taza (dividida en 1 taza y ½ taza)
Nueces (nueces, almendras, pecanas a elección): ½ taza, picadas
Edulcorante (miel, jarabe de arce o stevia): 1 cucharada
1 manzana grande, pelada y cortada en cubitos
1 plátano maduro, en rodajas
1 cucharadita de canela molida
2 tazas de leche (o alternativa sin lácteos)
1 huevo (opcional para obtener proteínas adicionales)
½ cucharadita de extracto de vainilla
Una pizca de sal
Instrucciones:
Precaliente el horno:
Precaliente el horno a 350 °F (175 °C) y engrase ligeramente una fuente para hornear (aproximadamente de 9 × 9 pulgadas).
Prepara la base de avena:
En un bol grande, mezcla 1 taza de avena, las nueces picadas, el edulcorante (miel, jarabe de arce o stevia), la canela y una pizca de sal.
Agrega los ingredientes húmedos:
Vierte la leche, el huevo (si lo usas) y el extracto de vainilla. Revuelve bien para combinar hasta que todos los ingredientes secos estén humedecidos.
Agrega las frutas:
Incorpora la manzana cortada en cubitos y el plátano en rodajas, mezclándolos con la mezcla de avena.
Ensamble y hornee:
Vierte la mezcla en la fuente para hornear preparada. Espolvorea la ½ taza de avena restante sobre la parte superior para lograr una cobertura ligeramente crocante.
Hornea la avena:
Hornea durante 30 a 35 minutos o hasta que la avena esté dorada en la parte superior y firme en el centro. Si prefieres una superficie más crocante, hornea durante 5 minutos más.
Sirve:
Deja que la avena se enfríe durante unos minutos antes de servir. Disfrútelo tibio con un poco de miel o jarabe de arce por encima.
Sugerencias para servir:
Sirva con una cucharada de yogur griego o un chorrito de leche para lograr una cremosidad adicional.
Cubra con fruta fresca adicional, como bayas o rodajas de plátano, antes de servir.
Para agregar proteínas, sirva con un huevo hervido o una guarnición de requesón.
Sirva con una pizca de semillas de chía o de lino para aumentar los omega-3.
Disfrútelo como un desayuno rápido o un refrigerio saludable con una taza de té de hierbas o café.
Consejos de cocina:
Puede preparar este plato con anticipación y guardarlo en el refrigerador durante 2 o 3 días. Vuelva a calentarlo en el microondas para un desayuno rápido.
Siéntase libre de cambiar la fruta agregando peras, arándanos o duraznos, según lo que esté de temporada.
Para una versión sin lácteos, use leche de almendras, leche de avena o leche de coco.
Beneficios nutricionales:
La avena proporciona una buena fuente de fibra, que ayuda a regular la digestión y estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
Los frutos secos aportan grasas saludables, proteínas y minerales esenciales como el magnesio y la vitamina E, que favorecen la salud del corazón.
Los plátanos son una fuente natural de potasio, que ayuda a mantener una presión arterial saludable.
Las manzanas aportan vitaminas, fibra y antioxidantes para mejorar la salud general.
Información nutricional:
Sin gluten: utilice avena certificada sin gluten si es necesario.
Vegetariana: apta para dietas vegetarianas.
Opción sin lácteos: utilice sustitutos de leche y huevo sin lácteos.
Sin azúcar refinado: endulzado de forma natural con miel o jarabe de arce.
Fuente https://www.greenku.com/