Ingredientes:
150 ml (⅔ taza) de leche tibia
6 g (2 cucharaditas) de levadura
250 g (2 tazas) de harina de trigo
50 g (¼ taza) de azúcar en polvo
¼ cucharadita de sal
10 g (1 cucharada) de leche en polvo
15 g (1 cucharada) de mantequilla sin sal
1 yema de huevo (para pincelar)
1 cucharadita de semillas de sésamo (opcional, para decorar)
Instrucciones:
Prepara la masa:
Vierte 150 ml de leche tibia en un bol grande y espolvorea la levadura. Deja reposar la mezcla durante 5 minutos para activarla.
Agrega la harina, el azúcar en polvo, la sal y la leche en polvo al bol. Mezcla bien hasta que se combinen y comience a formarse una masa pegajosa.
Amasar la masa a mano o con una batidora hasta que quede suave y elástica (aproximadamente de 8 a 10 minutos).
Incorporar la mantequilla:
Agregar la mantequilla a la masa y continuar amasando hasta que se absorba por completo y la masa quede suave y brillante.
Primer leudado:
Cubrir la masa con un paño de cocina limpio o film transparente y dejar leudar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
Dar forma al pan:
Aplastar la masa para que suelte el aire y dividirla en 4 partes iguales. Dar forma a cada pieza en forma de pan o de la forma que prefieras.
Colocar la masa formada en una bandeja para hornear o molde para pan engrasado o forrado con papel pergamino.
Segundo leudado:
Dejar reposar la masa formada durante 15 minutos para que suba un poco.
Preparar para hornear:
Precalentar el horno a 170 °C (340 °F).
Pincelar la masa de manera uniforme con la yema de huevo y espolvorear semillas de sésamo por encima para darle un acabado decorativo.
Hornear:
Hornear el pan durante 25 minutos o hasta que esté dorado y completamente cocido.
Retirar del horno y dejar enfriar un poco antes de servir.
5 sugerencias para servir:
Sirva caliente con mantequilla y mermelada para el desayuno.
Acompañe con una taza de café o té caliente.
Úselo como base para sándwiches o hamburguesas.
Disfrútelo con sopas o guisos para una comida reconfortante.
Tueste las rebanadas y rocíe con miel para un dulce capricho.
Consejos de cocina:
Asegúrese de que la leche esté tibia, no caliente, para activar correctamente la levadura.
Amase bien la masa para obtener una textura suave y esponjosa.
Use una balanza de cocina para obtener medidas precisas y obtener los mejores resultados.
Para obtener un sabor más rico, sustituya un poco de leche por crema.
Guarde el pan en un recipiente hermético para mantenerlo suave durante más tiempo.
Beneficios nutricionales:
La leche aporta calcio y proteínas para la salud de los huesos y los músculos.
La mantequilla agrega una fuente de grasas saludables con moderación.
Una opción de pan casero sin conservantes ni aditivos artificiales.
Información nutricional:
Fuente https://www.greenku.com/