Calabacín, ricotta, 1 huevo, albahaca y queso

Tartaletas de Calabacín y Ricotta con Albahaca
Esta es una receta fantástica para unas tartaletas saladas, ligeras y deliciosas, perfectas para picar, como entrante o guarnición. El calabacín y la ricotta crean una textura jugosa y cremosa, mientras que la albahaca y el queso le dan un delicioso toque mediterráneo.

Ingredientes:
1 calabacín mediano rallado (unos 200-250 g)
250 g de ricotta (bien escurrida)
1 huevo grande
1/4 de taza (o un puñado generoso) de albahaca fresca picada
1/2 taza (unos 50 g) de queso parmesano (u otro queso de su elección, como mozzarella rallada o una mezcla de quesos italianos), rallado
2 cucharadas de harina común (o harina de arroz para las versiones sin gluten, o pan rallado)
Sal y pimienta negra recién molida, al gusto


Aceite de oliva para engrasar
Utensilios:
Rallador
Tazón grande
Molde para muffins (de silicona o metal) o moldes pequeños para tartas
Instrucciones:

Preparación del calabacín: Ralle el calabacín y colóquelo en un colador. Espolvoree con una pizca de sal y deje reposar de 10 a 15 minutos. Este paso es crucial para eliminar el exceso de agua del calabacín, lo que evitará que las tartaletas queden aguadas. Pasado este tiempo, exprime muy bien el calabacín rallado con las manos o con un paño de cocina limpio para eliminar la mayor cantidad de líquido posible.
Mezcla los ingredientes: En un tazón grande, agrega el calabacín exprimido, la ricotta (bien escurrida), el huevo, la albahaca picada y el queso parmesano (o el queso de tu elección). Agrega las 2 cucharadas de harina. Sazona con sal y pimienta negra al gusto. Revuelve todo muy bien hasta que todos los ingredientes estén completamente combinados.


Preparación y forma: Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa ligeramente los moldes para muffins o tartas con un poco de aceite de oliva. Reparte la mezcla de ricotta y calabacín entre los moldes, llenándolos casi hasta el borde. Presiona suavemente para compactar la mezcla. Hornea: Hornea en el horno precalentado durante 20-25 minutos, o hasta que las tartaletas estén doradas por los bordes y firmes al tacto. El tiempo exacto puede variar según el tamaño de los moldes y el horno.
Enfriar y servir: Retira las tartaletas del horno y déjalas enfriar en los moldes de 5 a 10 minutos antes de desmoldarlas con cuidado sobre una rejilla para que se enfríen por completo. Están deliciosas calientes, templadas o incluso frías.
Consejos y variaciones:


Otros quesos: Prueba con queso feta desmenuzado para un toque salado, o con queso de cabra suave.
Hierbas: Si lo deseas, puedes añadir otras hierbas frescas como orégano, tomillo o cebollino.
Especias: Una pizca de nuez moscada rallada realza el sabor de la ricotta.
Proteínas: Para un toque sustancioso, añade tocino crujiente picado, jamón en dados o pollo cocido desmenuzado.
Base: Si quieres hacer una tarta más grande, puedes usar un molde para tarta y forrarlo con una base de masa quebrada ya preparada antes de añadir el relleno.
¡Disfruta de estas tartaletas de calabacín y ricotta! Son increíblemente versátiles y un éxito garantizado.

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