La receta del strudel de rodillo es una auténtica bendición, ya que requiere mucho menos esfuerzo que el strudel tradicional, y el resultado está garantizado: crujiente y desmenuzable. ¡No me extraña que, desde que la encontraste, solo lo prepares así!
La receta de la masa perfecta para strudel de rodillo
Esta masa es universal y combina de maravilla con cualquier relleno, ya sea requesón, manzana, guindas o incluso col.
Ingredientes:
Harina: 500 g de harina fina
Agua tibia: 2,5 dl
Aceite o mantequilla derretida: 3 cucharadas
Vinagre: 1 cucharadita (esto le dará elasticidad a la masa)
Sal: 1 pizca
Preparación:
Elaboración de la masa: Tamizar la harina en un bol grande y añadir la sal. Haz un hueco en el centro y vierte el agua tibia, el aceite y el vinagre.
Amasar: Amasa la masa durante al menos 10 minutos hasta que esté suave, brillante y elástica. Una masa bien trabajada es clave para un resultado crujiente.
Reposo: Forma una bola con la masa, unta la superficie con un poco de aceite, cúbrela con un bol y déjala reposar durante al menos 30-40 minutos.
Estirar y rellenar: Enharina un paño de cocina grande. Divide la masa en dos partes y extiende cada una lo más fina posible con un rodillo. Cuando la masa esté casi translúcida, añade el relleno y enróllala con el paño de cocina.
Hornear: Coloca los palitos en una bandeja de horno engrasada o forrada con papel vegetal. Unta la superficie con mantequilla derretida y hornea en un horno precalentado a 180 °C durante 20-30 minutos, hasta que estén dorados y crujientes.
¡Buen provecho!