Este delicioso bizcocho, de textura esponjosa y con un sabor equilibrado entre el dulzor de la mermelada y el delicado aroma del yogur de vainilla, es ideal para cualquier ocasión. Se prepara rápidamente, en tan solo 10 minutos, y el resultado es un postre refinado y exquisito.
Ingredientes para la base:
3 huevos
150 g de azúcar
200 g de yogur de vainilla
100 ml de aceite
250 g de harina
1 sobre de levadura en polvo
1 cucharadita de esencia de vainilla
Una pizca de sal
Para el relleno y la decoración:
200 g de mermelada (de albaricoque, frutos rojos o la que prefieras)
100 g de azúcar glas (para decorar)
Preparación
Preparación de la base
Precalienta el horno a 180 °C y forra un molde para bizcocho con papel de hornear.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar y una pizca de sal hasta que la mezcla esté espumosa.
Añade el yogur de vainilla, el aceite y la esencia de vainilla, y mezcla bien.
Tamiza la harina con la levadura en polvo e incorpóralas poco a poco a la mezcla líquida, mezclando suavemente con una espátula o una batidora a baja velocidad.
Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea durante 30-35 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.
Montaje del pastel
Una vez que el pastel se haya enfriado por completo, córtalo en dos capas iguales.
Unta la mermelada en la base del pastel y coloca la otra capa encima.
Espolvorea azúcar glas sobre el pastel para una decoración sencilla pero elegante.
¡Este esponjoso pastel con yogur de vainilla y mermelada está listo para servir! Puedes guardarlo en el refrigerador para que esté aún más tierno. ¡Que lo disfrutes!