Ingredientes:
500 gramos de fresas
100 gramos de azúcar
240 ml de nata montada fría o nata montada
3 yemas de huevo
Preparación:
1. Lo primero que debemos hacer es limpiar las fresas frescas y luego cortarlas por la mitad.
2. Pasamos las fresas por la batidora hasta que queden completamente trituradas como si de un batido se tratara.
3. En una cacerola, calienta unos vasos de agua a fuego medio-alto hasta que hierva.
4. En un bol de cristal resistente al calor añadir las yemas con el azúcar.
5. Cuando el agua de la cacerola empiece a hervir, reduce el fuego al mínimo y coloca el bol de las yemas en la cacerola. De esta forma haremos la mezcla al baño maría.
6. Empezamos batiendo con una batidora las yemas con el azúcar hasta que veamos que cambia de color entre blanquecino y amarillento, esto nos llevará unos 5 minutos. Retire el recipiente y deje que la mezcla alcance la temperatura ambiente.
7. Mientras tanto, en otro bol vamos a montar la nata, para ello echamos la nata para montar, que debe estar bien fría.
8. Batimos con la batidora durante 3-4 minutos hasta que se formen picos.
9. Iremos añadiendo poco a poco la nata montada al recipiente con las yemas y removiendo con movimientos suaves y envolventes ayudándonos de una espátula hasta que todo quede perfectamente integrado.
10. Ya tenemos la base de nuestro helado, que es perfecta para hacer helado casero de frutas, en este caso de fresa.
11. Añadimos el batido de fresa que tenemos reservado y mezclamos suavemente y con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea.
12. Ahora solo queda verter esta mezcla en un tupper de plástico o vidrio, esparcirla bien y conservarla en el congelador al menos 4 horas. Yo prefiero dejarlo toda la noche para que se compacte mucho mejor.
13. Saca el helado de fresa casero del congelador 5 minutos antes de servirlo y deja que se atempere un poco, esto facilitará la formación de nuestras bolas de helado. ¡¡Buen provecho!!