Ingredientes:
1 calabacín
1 cucharadita de sal
30 g de copos de avena
100 g de queso rallado (cheddar, mozzarella o el de su elección)
2 huevos
Pimienta negra, al gusto
Cebolletas (opcional, picadas)
Instrucciones:
Prepara la calabaza:
Corta la calabaza en rodajas finas.
Espolvorear con sal y dejar reposar durante 10 minutos para eliminar el exceso de humedad.
Secar el calabacín con una toalla de papel.
Mezclar los ingredientes:
En un bol grande, combinar el calabacín, los copos de avena, el queso rallado y los huevos.
Sazonar con pimienta negra y mezclar bien.
Incorporar cebollas de verdeo picadas para darle más sabor si se desea.
Hornear:
Precalentar el horno a 180 °C (350 °F).
Transferir la mezcla a una fuente para horno engrasada o a unos ramequines.
Hornear durante 20 minutos o hasta que esté dorado y cocido en el medio.
Servir:
Dejar que el horneado se enfríe un poco antes de servir.
Disfrútelo tibio o a temperatura ambiente, con una ensalada fresca o pan.
Sugerencias para servir:
Sirva con una cucharada de crema agria o yogur para lograr una cremosidad adicional.
Acompañe con una ensalada verde o verduras asadas.
Disfrútelo como acompañamiento de pollo o pescado a la parrilla.
Úselo como una opción de desayuno salado.
Cubra con hierbas frescas como perejil o eneldo.
Consejos de cocina:
Eliminar la humedad: Seque bien el calabacín para evitar que se cocine aguado.
Variedades de queso: Use su queso favorito: cheddar, mozzarella o una combinación.
Adiciones de hierbas: Agregue hierbas frescas como perejil, eneldo o cebollino para darle más sabor.
Sustitutos de verduras: Se pueden usar zanahorias ralladas o espinacas en lugar del calabacín o además de él.
Opción sin huevo: Use un sustituto de huevo con linaza para una versión vegana.
Beneficios nutricionales:
Fibra: El calabacín y la avena tienen un alto contenido de fibra, lo que ayuda a la digestión.
Proteína: Los huevos y el queso proporcionan una buena fuente de proteínas, lo que lo mantiene saciado por más tiempo.
Bajo en carbohidratos: Ideal para quienes siguen una dieta baja en carbohidratos o cetogénica.
Denso en nutrientes: Repleto de vitaminas del calabacín y grasas saludables del queso y los huevos.
Información nutricional:
Vegetariana: perfecta para vegetarianos que disfrutan de un horneado sabroso y con queso.
Sin gluten: use avena sin gluten para una opción sin gluten.
Bajo contenido de azúcar: sin azúcares agregados, es una opción saludable.
Información nutricional (por porción, aproximadamente 4 porciones):
Calorías: 150
Proteínas: 9 g
Carbohidratos: 8 g
Grasas: 10 g
Consejos de almacenamiento:
Refrigerar: almacenar en un recipiente hermético hasta por 3 días.
Congelar: congelar hasta por un mes; recalentar en el horno para obtener mejores resultados.
Recalentar: calentar en el horno a 175 °C (350 °F) durante 5 a 7 minutos hasta que esté bien caliente.
Por qué le encantará esta receta:
Rápida y fácil: el tiempo mínimo de preparación y cocción la hace perfecta para días ajetreados.
Versátil: disfrútela como plato principal, guarnición o refrigerio.
Saludable: una forma nutritiva y baja en carbohidratos de utilizar calabacines frescos.
Apto para niños: el sabor a queso es atractivo para los niños.
Personalizable: agrega tus hierbas o vegetales favoritos para personalizarlo.
Conclusión:
El pastel de queso y calabacín es una receta deliciosa y sencilla que resalta la frescura del calabacín combinado con avena y queso. Su versatilidad lo hace ideal para el desayuno, el almuerzo o como guarnición. Ya sea que lo uses para limpiar los calabacines del jardín o busques una comida saludable y sabrosa, este pastel se convertirá en uno de tus favoritos en la rotación de comidas. Pruébalo tibio o a temperatura ambiente y disfruta de la bondad liviana y con queso.
Fuente https://www.greenku.com