Esta abundante y sabrosa cazuela de huevos y papas al horno está repleta de verduras asadas, yogur cremoso o crema agria y queso derretido. Es un plato reconfortante y satisfactorio que es perfecto para el desayuno, el brunch o incluso la cena. Con capas de papas al horno, huevos y queso, esta cazuela seguramente se convertirá en una favorita de la familia.
Tiempo de preparación:
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo total: 1 hora 15 minutos
Ingredientes:
1 kg (2 lb 4 oz) de papas
Sal, pimienta, pimentón, orégano (al gusto)
Aceite de oliva (para rociar)
1 cebolla picada
4 huevos
200 g (7 oz) de yogur o crema agria
2 cucharadas de aceitunas negras picadas
Perejil picado (para decorar)
Queso al gusto (Leerdammer o el queso que prefieras)
Instrucciones:
Para las papas:
Precalienta el horno a 200 °C (400 °F).
Pela y corta las papas en gajos. Colócalas en una bandeja para hornear.
Sazona con sal, pimienta, pimentón y orégano. Rocía con aceite de oliva y revuelve para cubrir uniformemente.
Hornea las patatas a 200°C (400°F) durante 30 minutos hasta que estén doradas y cocidas.
Para las cebollas:
Mientras se hornean las patatas, calienta un poco de aceite de oliva en una sartén a fuego medio.
Añade la cebolla picada y sazona con sal y pimienta. Cocina durante 10 minutos hasta que las cebollas estén blandas y ligeramente doradas.
Para la mezcla de huevo:
En un bol, bate los huevos, el yogur (o la crema agria) y una pizca de sal y pimienta hasta que quede una mezcla homogénea.
Montaje:
Una vez que las patatas estén listas, colócalas en una fuente para horno.
Distribuye las cebollas cocidas sobre las patatas.
Vierte la mezcla de huevo y yogur sobre las verduras.
Espolvorea las aceitunas negras picadas y el perejil por encima.
Hornea a 200°C (400°F) durante 20 minutos.
Horneado final:
Retira del horno y espolvorea queso rallado (Leerdammer o cualquier queso de tu elección) por encima.
Baja la temperatura del horno a 180 °C (360 °F) y hornea durante 10 minutos más, o hasta que el queso se derrita y se dore.
Cómo servir:
Deja que la cazuela se enfríe un poco antes de servir. Adorna con más perejil si lo deseas.
¡Sírvela caliente y disfruta!
Sugerencias para servir:
Acompáñala con una ensalada verde fresca para una comida liviana.
Sirve con una porción de pan tostado o pan de ajo.
Cúbrela con una cucharada de crema agria o yogur adicional.
Disfrútala con una porción de verduras asadas.
Sirve junto con una taza de café o té caliente para un desayuno reconfortante.
Consejos de cocina:
Para una textura más cremosa, usa crema agria en lugar de yogur.
Agrega verduras adicionales como pimientos morrones o espinacas para una mayor nutrición.
Puedes usar cualquier queso que se derrita bien, como cheddar o gouda.
Asegúrate de que las papas estén cubiertas uniformemente con condimento para obtener el máximo sabor.
Para un acabado más crocante, asa la cazuela durante los últimos 2-3 minutos.
Beneficios nutricionales:
Patatas: una buena fuente de potasio y fibra.
Huevos: aportan proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales.
Aceite de oliva: rico en grasas saludables que favorecen la salud del corazón.
Yogur: una buena fuente de calcio y probióticos.
Queso: aporta calcio y proteínas al plato.
Información dietética:
Vegetariana: esta receta es apta para vegetarianos.
Sin gluten: naturalmente sin gluten, por lo que es adecuada para personas con intolerancia al gluten.
Sin frutos secos: no contiene frutos secos, por lo que es segura para personas con alergia a los frutos secos.
Opción baja en carbohidratos: reduce las patatas y añade más verduras bajas en carbohidratos, como calabacín o coliflor.
Información nutricional (por porción, en base a 6 porciones):
Calorías: 300 kcal
Proteínas: 12 g
Carbohidratos: 25 g
Grasas: 18 g
Fibra: 4 g
Calcio: 150 mg
Conservación:
Frigorífico: guarde las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico durante un máximo de 3 días.
Recalentar: recaliente en el horno a 180 °C (360 °F) durante unos 10-15 minutos, o porciones individuales en el microondas durante 1-2 minutos.
Congelador: puede congelar las porciones hasta por 1 mes. Descongele en el frigorífico durante la noche antes de recalentar.
Por qué le encantará esta receta:
Reconfortante y saciante: el equilibrio perfecto de patatas, huevos y queso para una comida satisfactoria.
Fácil de preparar: los ingredientes simples y los pasos sencillos hacen que esta receta sea apta para principiantes.
Versátil: ideal para el desayuno, el almuerzo o la cena.
Personalizable: agrega tus verduras o quesos favoritos para adaptarlos a tu gusto.
Agradable a todos: ideal para reuniones familiares o brunch con amigos.
Fuente https://www.greenku.com